miércoles, 19 de mayo de 2010

Día del Funicular, el Trolltunga y de las Cabañas Self-Service

Nos levantamos al lado del campo de fútbol y ya no llovía. Recogimos todo con la calma que nos caracteriza y desayunamos el brazo de gitano que, en mi opinión, estaba demasiado dulce. De hecho, ya en Madrid, al pensar en ese brazo de gitano lo tengo en mente como la cosa más dulce que he comido nunca, y ahora me dan un poco de nauseas al pensarlo. Aún así, con el hambre que teníamos nos pareció a todos buenísimo.

Subimos hacia Skjeggedal intentando hacer autostop pero no nos cogió nadie así que llegamos andando. A Martín le tocaba llevar la tienda y no podía más del cansancio así que cuando llegamos tuvimos que parar un beun rato a descansar delante de la subida que nos tocaba. Al lado del camino había una especie de tren que servía para subir a los empleados de la empresa Statkraft (que no sabemos muy bien que es pero pensamos que es la empresa eléctrica). Los empleados llegaron mientras nosotros descansábamos y empezaron a meter las cosas en el carricoche. Cuando terminaron de montarlo todo nos preguntamos si queríamos subir con ellos y obviamente dijimos que sí.

Nos montamos y subimos todo el tramo (que era una cuesta bastante empinada y difícil que en el mapa ponía que se tardaba 2,5 t) y desde ahí arriba empezamos a subir hacia Hardangervidda a al Trolltunga (el saliente de las fotos). Paramos a mitad de camino a comer unos espaguetis con atún y después de comer llegamos por fin al Trolltunga. Estuvimos haciendo fotos y jugando a juegos absurdos (a ver quien acertaba el número de pasos que medía la piedra).

Antes de eso, intentando sacar una foto con temporizador, se cayó la cámara y parecía que estaba rota, pero al final cambiamos el adaptador de la tarjeta micro SD y por fin funcionó (lo que fue un gran alivio porque por un momento pensamos que habíamos perdido todas las fotos).

Después del Trolltunga llegamos a una cabaña self-service y nos pusimos como el kiko comiendo sin escatimar en gastos y aprovisionándonos. Tengo que explicar lo que son las cabañas self-service: En Noruega hay unas rutas marcadas por todos los parques naturales y sitios interesantes de montaña, y en las rutas medianamente importantes y largas hay situadas cabañas de tres tipos: unas con personal en ellas que se encargan de cobrar y de recibir a los huéspedes, otras self-service, con comida y camas pero que cada uno apunta lo que consume y lo paga antes de irse, y otras sin comida en las que se puede dormir pagando un módico precio. Para usar estas cabañas hay que pagar si eres socio unas 150 coronas y si no lo eres unas 300 coronas. Sabemos que no es lo que hay que hacer, pero nosotros, como buenos estudiantes estábamos bastante “pelados” de pasta, así que no pagamos mucho de lo que cogimos (que por otro lado era excesivamente caro).

Salimos hacia la siguiente cabaña y estuvimos andando un buen rato (bastante largo) con la nieve y todo hasta las nueve de la noche, cuando por fin llegamos. Por desgracia teníamos que compartir la cabaña con un alemán mayor (unos cuarenta y cinco años( profesor de música con el que estuvimos hablando un rato. Después cocinamos la cena y el hombre se fue a la cama así que nos cebamos. Después de la primera cena hicimos unos espaguetis con albóndigas que solo comimos Javi, Carlos y Martín, porque Ignacio se había ido a dormir. Tampoco estaban muy buenos, pero llevábamos mucho tiempo sin llenarnos y nos vino bastante bien, aunque estoy seguro de que eso en Madrid no lo hubiésemos comido ni de broma. No conseguimos terminárnoslos (por primera vez en todo nuestro viaje y fuimos a fregar los platos Carlos y yo (Martín) (tirando Carlos las sobras por el retrete. El agua estaba helada y pensé que moría de frio, pero luego nos fuimos corriendo de vuelta a la cabaña y nos hicimos un té calentito al que echamos miel.

Carlos se puso a leer un cuento de Jack London y Javi y Martín estuvieron escribiendo hasta que nos metimos todos en la cama y dormimos como no habíamos dormido en mucho, muchísimo tiempo.

1 comentario:

  1. Hola me llamo cristina y este verano estaria interesada en ir a Noruega pero aun ando un poco perdida sobre cómo organizar el viaje.
    Lo de las cabañas no se muy bien cómo va. Se reservan desde Madrid? o como sabíais de su existencia.
    si me podeis informar os lo agradecería!

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